Safo



VOSOTRAS, MUCHACHAS...

Vosotras, muchachas, los hermosos dones
de las Musas de seno de violeta procurad,
y la musical dulce lira;
a mí, que antes tenía suave piel, la vejez ya me capturó,
y blancos quedaron mis cabellos, antes negros;
mi ánimo se ha hecho pesado,
las rodillas no me sobrellevan
 esas que en tiempos eran ligeras
y bailaban como los cervatos.
Lo lamento a menudo; pero qué podría hacer...
Que una persona no envejezca no es posible que ocurra.
Porque también de Titono decían en tiempos
que la Aurora de rosados brazos
por amor se lo llevó al fin de la Tierra
cuando era bello y joven,
pero de él, sin embargo, se apoderó con el tiempo
la gris vejez, a él ,que tenía una esposa inmortal.

Safo

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