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539-Miguel Sánchez Pesquera



LA CIGARRA

Amor del sol, mi origen es divino;
embelesado Sócrates me oía;
delicias era de la Grecia un día;
me habló Virgilio en verso peregrino.

Cantar, amar, morir es mi destino.
Yo de la ciencia gaya en la porfía,
el premio soy que el trovador ansía.
Canto la siesta en odorante pino.

Soy la cigarra; en el tendido llano
nací de junio en el calor primero,
alma del trigo y su fecundo grano;

y enamorada de la luz espero,
la encendida mañana del verano,
y canto el sol y cuando canto muero.

Miguel Sánchez Pesquera

707-Rodrigo de Narváez Rojas



SONETO

Honró las verdes selvas de honor santo
un tiempo de Espinosa el tierno acento,
dio al monte de esmeraldas ornamento,
y al río margen de florido acanto.

Su voz (en gloria ajena) puede tanto,
que ilustra ahora la región del viento,
el cual lleva con blando movimiento
al río, al monte y selva el nuevo canto.

Y en agradecimiento, y porque vuelva
otra vez a ilustrarles su horizonte,
a oír la voz, que hiere el aire frío,

con alas de laurel vino la selva,
con plantas de esmeraldas vino el monte,
con riendas de cristal se paró el río.

Rodrigo de Narváez Rojas

880-Maysuna



CANTO DE MAYSUNA

El grosero vestido,
del color mismo que le dio natura,
y sin arte tejido,
me causa más dulzura
que la veste con rica bordadura.

La tienda construida
de toscas pieles, y del raudo viento
con silbos combatida,
me da mayor contento
que el palacio de firme fundamento.

Los jumentos cargados
de sencillas jamugas, que ligeros
corren, y alborozados,
me son más lisonjeros
que ebúrneos carros con caballos fieros.

El ladrar penetrante
del can alerto, si acercarse vido
acaso un caminante,
halaga más mi oído
que de la trompa bélica el sonido.

Su familia inocente,
libre, aunque pobre, sin cultura alguna,
siempre un afecto ardiente
excitará en Maysuna,
más que tú, infiel, con toda tu fortuna.

Maysuna