Mostrando entradas con la etiqueta resurección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta resurección. Mostrar todas las entradas

Enrique P. Maroni



MILAGROSAMENTE

No me mires nunca si me sabes muerto,
porque estoy cansado de la pena mía,
y al mirar sereno de tus ojos bellos,
¡milagrosamente resucitaría!...

No me beses nunca si me vieras muerto,
pues tu boca roja fue mi peor herida,
y si me besaras como yo te siento,
¡milagrosamente resucitaría!...

No me llores nunca cuando ya esté muerto,
porque estaré viendo cielos de armonía,
y si me lloraras de arrepentimiento,
¡milagrosamente resucitaría!...

No me llames nunca si me sabes muerto,
porque ya habré entrado a la postrer guardia,
y si tú me sueñas, por Dios lo presiento,
¡milagrosamente resucitaría!...

Nunca me recuerdes si me sabes muerto,
demasiado tiempo me quisiste un día…
Si me recordaras en tu pensamiento,
¡milagrosamente volveré a la vida!

Enrique Pedro Maroni

53-Julio Flores Roa



RESURRECCIONES

Algo se muere en mí todos los días;
la hora que se aleja me arrebata,
del tiempo en la insonora catarata,
salud, amor, ensueños y alegrías.

Al evocar las ilusiones mías,
pienso: "¡yo, no soy yo!" ¿por qué, insensata,
la misma vida con su soplo mata
mi antiguo ser, tras lentas agonías?

Soy un extraño ante mis propios ojos,
un nuevo soñador, un peregrino
que ayer pisaba flores y hoy...abrojos.

Y en todo instante, es tal mi desconcierto,
que, ante mi muerte próxima, imagino
que muchas veces en la vida...he muerto.

Julio Flores

151-Ernst Maria Richard Stadler



APÓSTROFE

No soy más que una llama, un grito, y fuego y sed.
Por las angostas hondonadas
de mi corazón se lanza el tiempo
como agua oscura, raudo, violento, inadvertido,
y arde en mi cuerpo un signo: la caducidad.

Pero tú eres el redondo espejo por el que resbalan
los crecidos arroyos de la vida
tras cuyo fondo áureo y abundante
las cosas que murieron radiantes resucitan.

En mí arde y se extingue lo mejor. Una estrella alocada
que cae en un abismo de azules noches de verano,
pero la imagen de tus días está en alto y distante,
señal eterna, situada como protección
alrededor de tu destino.

Ernst Maria Richard Stadler