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114-Gaspar Esteva Ravassa



A MIS HIJOS

Sin pocos años y sin muchos bríos
mustias están mis juveniles flores;
ya no debo ni sé decir amores,
sin pensar en los vuestros, hijos míos.

Os digo, pues, que torpes amoríos
no deben halagaros seductores;
buscad entre las buenas las mejores...
y dejaros de locos desvaríos.

Hijos míos, que sea vuestra esposa
recatada, discreta, virtuosa:
no la elección de vuestro amor aflija

al entrañable amor de vuestro padre,
y una mujer, en fin, dadme por hija
igual que la mujer que os di por madre.

Gaspar Esteva Ravassa

206-Rudyard Kipling



EL DESPOSADO

No me llames falso, amada,
si, desde vuestro apenas conocido pecho
hace tan poco tiempo apartado,
en otros brazos descanso.

Por esta novia más anciana,
a quien fríamente abrazo,
constantemente a mi lado estaba
antes aún de reconocer sus rasgos.

Nuestro matrimonio, a menudo fijado
-por un milagro se demoraba-
finalmente es consumado,
y ya no puede ser deshecho.

Vive, pues, que la Vida ha de sanarte,
casi, de la Memoria,
y déjanos perdurar
su inmortalidad.

Rudyard Kipling

546-Salvador Sanfuentes Torres



A LA ERMITA DE EGAÑA

Grato respira el amoroso viento
entre estas flores y hierbosos pardos,
y las fuentes con ecos regalados
dan al inquieto corazón contento.

Tiene la paz aquí su dulce asiento
y los sentidos todos sosegados,
a dulces ilusiones entregados
abren un campo hermoso al pensamiento.

¡Ah, quiera el cielo que yo logre un día
al dulce lado de una tierna esposa
tranquilo así pasar la vida mía!

Distante de la turba bulliciosa
un paraíso la tierra me sería,
viendo aumentarse nuestra llama hermosa.

Salvador Sanfuentes Torres

728-Khalil Gibran



EL MATRIMONIO

Nacisteis juntos y permaneceréis
juntos para siempre.
Estaréis juntos cuando las blancas alas de la muerte
esparzan vuestros días.
Y también en la memoria silenciosa
de Dios estaréis juntos.
Pero dejad que crezcan
espacios en vuestra cercanía.
Y dejad que los vientos del cielo
libren sus danzas entre vosotros.
Amaos con devoción,
pero no hagáis del amor una atadura.
Haced del amor un mar móvil
entre las orillas de vuestras almas.
Llenaos uno al otro vuestras copas,
pero no bebáis en una misma copa.
Compartid vuestro pan,
pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos y estad alegres,
pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Las cuerdas de un laúd están separadas
aunque vibren con la misma música.
Dad vuestro corazón,
pero no para que vuestro compañero se adueñe de él.
Porque sólo la mano de la Vida
puede contener los corazones.
Y permaneced juntos,
pero no demasiado juntos.
Porque los pilares sostienen el templo,
pero están separados.
Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés
ni el ciprés bajo la del roble.

Khalil Gibran

886-Baltasar del Alcazar



JOB

A Job el diablo tentó
con tanta solicitud,
que los bienes, la salud
y los hijos le quitó.

Más no pudiendo vencer
su virtud, por inquietarle,
trató de desesperarle
y le dejó... la mujer.

Baltasar del Alcazar