40-Al Bakri



CASI NO PUEDO AGUARDAR

Casi no puedo aguardar
que el vaso brille en mi diestra,
beber ansiando el perfume
de rosas y de violetas.
Resuenen, pues, los cantares;
empiece, amigos, la fiesta,
y de oculto a nuestros goces
libre dejando la rienda,
evitemos las miradas
de la censura severa
para retardar la orgía
ningún pretexto nos queda,
porque ya viene la luna
de ayunos y penitencias,
y cometen gran pecado
cuantos entonces se alegran.

Al Bakri

41-Abd Allah Ibn Alhaddad


 
TAL VEZ AMADA MÍA

¡Tal vez amada mía, por la verdad de Jesús,
quieras sosegar mi corazón enfermo!
La belleza te ha dado el poder
de hacerme vivir y hacerme morir,
y ella me ha hecho amar apasionadamente las cruces
de los monjes y los ascetas.
¡Yo no hubiera ido a las iglesias
por amor de esas cruces, si no fuera por ti!
Heme aquí, por causa tuya,
sometido a una ruda prueba
sin que haya salida feliz
para los tormentos que me infliges.
No puedo distraerme olvidando,
pues tú me retienes sólidamente
en las redes de tu amor.
¡Cuántas lágrimas de sangre he vertido;
pero tú no tienes piedad del que llora!
¿Sabes lo que tus ojos
han decretado contra los míos?
¿Sabes el fuego que atiza en mi corazón
la sutil luz que emana de tu rostro?
Tu has escondido tu claridad a mis ojos
mientras que ella brilla por encima del sol.
En la rama flexible y la colina arenosa
que se curva, veo tus costados,
en medio de las platabandas, tus mejillas,
y el perfume que se exhala, encuentro tu perfume.
Nuwayra, si tú me esquivas, yo te amo, te amo.
Tus ojos son testigos
de que pertenezco al número de tus víctimas.

Abd Allah Ibn Alhaddad

42-Abbada Al Qazzaz



ELLA ES LUNA

Ella es luna, sol, tallo que nace
y perfume de almizcle.
Perfecta, brillante, floreciente
y aroma enamorado.
Quién la mira se prenda de ella,
pero es coto cerrado.

Abbada Al Qazzaz

43-Muhya Bint Al Tayyani



ALEJA DE LA AGUADA DE SUS LABIOS

Aleja de la aguada de sus labios
a cuantos la desean,
igual que la frontera se defiende de cuantos la asedian,
a una la defienden los sables y las lanzas,
y a aquéllos los protege la magia de sus ojos.

Muhya Bint Al Tayyani

44-Joaquim Folguera



QUEJA

Cayó, por mi desdicha, enamorada,
aquella mujer dulce que tenía
un aire tan humilde, una mirada
que ser la de una hermana parecía.

Por mi desdicha, me será negada
la sonrisa tan pura que me abría...
De nuevo el alma irá desconsolada
por el fondo de mi melancolía.

Por mi desdicha, me quedé sin ella.
Escondiendo su amor, y, temerosa,
hasta de su mirar se torna avara.

Seré su extraño ya. Ya nunca ella
ni por consuelo me dará piadosa
un rayo más de su mirada clara.

Joaquim Folguera

45-Wallada Almostacfi



CUANDO CAIGA LA TARDE

Cuando caiga la tarde,
espera mi visita,
pues veo que la noche
es quien mejor encubre los secretos;
siento un amor por ti,
que si los astros lo sintiesen
no brillaría el sol, ni la luna saldría
y las estrellas no emprenderían
su viaje nocturno.

Wallada Almostacfi

46-Patricio Perera Álvarez



A FABIO

Si no comprendes lo que digo, Fabio,
¿por qué tu lengua me critica fiera?
Si no puedes llegar hasta la esfera
en donde giro, cállese tu labio.

No creas, necio, que me infiera agravio
tu crítica mordaz, simple y artera,
pues en verdad te digo que quisiera
más que tu parabién, castigo sabio.

¿Piensas que por tener en la memoria
trilladas reglas del divino arte
conoces ya la senda de la gloria

y puedes sabio y crítico llamarte?
Tu creencia, oh pedante, es ilusoria:
no olvides, no, la fábula de Iriarte.

Patricio Perera Álvarez