Mostrando entradas con la etiqueta ausencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ausencia. Mostrar todas las entradas

149-Fernando Garrido y Tortosa



A MI AMADA AUSENTE

Gózase encantadora primavera
ostentando sus mágicos colores;
su cáliz perfumado abren las flores
amorosas al aura lisonjera.

Embelesan el bosque y la pradera
dulces trinos de amantes ruiseñores,
himnos de melancólicos amores
que ardiente alumbra el sol desde su esfera.

Todos gozan amando su ventura,
y amor sonríe a todos placentero,
flores, aves y prados y espesura.

Yo que su dicha envidio, en vano espero
trocar en bien mi horrible desventura,
que de mi hermosa amada ausente muero.

Fernando Garrido y Tortosa

601-Francisco Iturrondo



LA AUSENCIA

¿Y nunca dejaréis la margen bella
del límpido Almendar, donde orgullosa
la ceiba su vellón tremola airosa,
y el cocotero altísimo descuella?

¿Nunca en su arena vuestra noble huella
del Yurumí verá la ninfa hermosa,
ni en su plácida sombra deliciosa
de la tórtola oiréis la fiel querella?

En vano os pide mi amistad ardiente
al monte, al prado, a la espesura, al río
dulces asilos de placer y calma.

Que la Náyade frena su corriente,
y sólo escucho entre el ramaje umbrío
los profundos suspiros de la palma.

Francisco Iturrondo

838-Gelaleddín Balki



A UNA AUSENCIA

¡Salve, Amor, tú que el pecho
con suavidad abrasas,
tú, que nuestras dolencias
del corazón arrancas,

oh, todo nuestro auxilio,
remedio y confianza,
tú, médico y maestro
de nuestro cuerpo y alma!

Por el amor la tierra
a se un cielo pasa,
salta ligero el monte
y al momento se para.

Si pudiera mi labio
unirlo al de mi amada,
produciría acentos
cual la sonora flauta.

El que de su querida
compañera se aparta,
aunque cien lenguas tenga
al punto pierde el habla.

Cuando se va la rosa
y el hielo al vergel aja,
las dulces cantinelas
del ruiseñor se acaban.

Pues ¿cómo en parte alguna
puedo gozar de calma,
si en parte alguna brilla
la luz de mi muchacha?

Que el amante privado
de ver lo que bien ama
es semejante al ave
que libertad le falta.

Gelaleddín Balki