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95-Nezāmi



EL ESPEJO

Soy genial, soy invencible
en el arte trovador,
y ya me llaman: Señor
que refleja lo Invisible.
¡Por ello es indiscutible
que en esto soy el mejor!

Nezāmi

97-Shabestari




AQUEL VINO

Apura aquel vino cuya copa es
el rostro de la Amada,
y su vaso,
los ojos ebrios del bebedor.

Shabestari

631-Omar Khayyan



MENSAJE

Hube mandado mi alma
al Mundo de los Misterios,
y cuando volvió le dijo
con voz profunda a mi cuerpo:
Yo mi propio Cielo soy,
y también mi propio Infierno.

Omar Khayyan

837-Mohammed Shems Eddim Hafiz





GACELA XV

Un músico esta noche
mi oído regalaba
con amorosos tonos
de su canora flauta.

Sentí al punto al oírle
en mi pecho mil ansias,
tal impresión me hacían
sus dulces consonancias.

Un copero, con frente
como el diciembre blanca,
y con rizos cual soles,
a mi lado se hallaba.

Al verme trastornado,
vino con abundancia
vertió en mi copa. Absorto
a una acción tan hidalga

grité: De mi existencia
tú me alivias la carga
cuando así con el vino
me rebosas la taza.

Líbrete Dios del fiero
pesar de la inconstancia,
y en uno y otro mundo
te dé dichas colmadas.

Cuando Hafiz está alegre,
¿qué le importan tiaras,
ni Kaus, ni Kis, ni Persias?
¡Poco menos que nada!

Mohammed Shems Eddim Hafiz

838-Gelaleddín Balki



A UNA AUSENCIA

¡Salve, Amor, tú que el pecho
con suavidad abrasas,
tú, que nuestras dolencias
del corazón arrancas,

oh, todo nuestro auxilio,
remedio y confianza,
tú, médico y maestro
de nuestro cuerpo y alma!

Por el amor la tierra
a se un cielo pasa,
salta ligero el monte
y al momento se para.

Si pudiera mi labio
unirlo al de mi amada,
produciría acentos
cual la sonora flauta.

El que de su querida
compañera se aparta,
aunque cien lenguas tenga
al punto pierde el habla.

Cuando se va la rosa
y el hielo al vergel aja,
las dulces cantinelas
del ruiseñor se acaban.

Pues ¿cómo en parte alguna
puedo gozar de calma,
si en parte alguna brilla
la luz de mi muchacha?

Que el amante privado
de ver lo que bien ama
es semejante al ave
que libertad le falta.

Gelaleddín Balki

845-Saadi



LA GOTA DE AGUA

Bajaba, de las nubes desprendida,
una gota a la mar, estremecida.
¡Cuánta agua!, exclama. ¡Qué extensión! Soy nada
con esta enorme masa comparada.
En tanto que ella con rubor se encoge,
una concha en su seno la recoge,
la abriga, la alimenta de tal suerte,
que en una hermosa perla se convierte,
y ora brilla en la frente de un rey puesta.
¡Tal premio consiguió por ser modesta!

Saadi

864-Abu al Ola



INCOMPATIBILIDAD

Gloria ilustre y altivez
dos cosas contrarias son,
con la misma oposición
que juventud y vejez.

Pues ésta crece a porfía
cuando aquella desalienta,
como la noche se aumenta
al paso de mengua el día.

Abu al Ola

875-Ibn al Alaf al Naharvany



A UNA GATA QUE MURIÓ

Oh Gata, te partiste
con prestísima planta,
para no volver más
ante quien te adoraba.

Tus idas y venidas
¡qué de sustos me daban!
Y mientras, tú sin miedo
corrías por la casa.

Al palomar derecha
vas al fin; y agarbada
acechas los pichones,
que anhela tu garganta.

Tus astutos contrarios
todos tus pasos marcan,
que de la cazadora
pretenden hacer caza.

Pero tú no desistes,
pues quisieras con ansia
a todas las palomas,
al aspirar, tragarlas.

Tiernos pichones buscas,
y muerte cruel hallas;
¡contentáraste, necia,
con tu vianda ordinaria!

¡Maldito el manjar sea
que el apetito halaga
si en el plato escondida
está nuestra desgracia!

Ibn al Alaf al Naharvany

876-Ali ben Ahmed ben Mansur



AL VISIR ABUL CASEM

Perdiste un hijo de virtud colmado,
otro lleno de vicios te ha quedado:
te hace doble infeliz la adversa suerte
con esta vida, con aquella muerte.

Ali ben Ahmed ben Mansur

879-Abu Mohammed



EL ADIÓS

Hasta que en la mar undosa
el grito de leva oí,
la fuerza no conocí
de su mirada amorosa.

Vuela hacia mí desolada
y llorando se retira.
Abre sus labios y espira
la voz antes de formada.

Quiere beberme el aliento
y entre mis brazos se arroja
para estrecharme, cual hoja
que en derredor ciñe el viento.

Mas se para, y un gemido
lleno de amargura da,
y en pos exclama: ¡Ojalá
no te hubiera conocido!

Abu Mohammed