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Wendell Berry



OSCURIDAD

Entrar en la oscuridad con una luz
sólo nos permite conocer la luz.
Para conocer la oscuridad
hay que ir a oscuras.
Ve sin ver y descubre que la oscuridad
también tiene flores y canta
y puede ser hollada
por oscuros pies y por alas oscuras.

Wendell Berry

75-Fray Diego Murillo



LA LLAMADA DIVINA

Metido andaba en vanas alegrías
sin Ti, mi Dios, de mí mismo olvidado,
y Tú, Señor, mirábasme enojado,
pero porque me amabas, me sufrías.

Esperábasme un día y muchos días;
sufríasme un pecado, otro pecado,
por no perder con solo un golpe airado
la imagen tuya con las culpas mías.

Pusiste en mí tus ojos blandamente,
y con los rayos de tu vista pura
me dejaste trocado en un momento;

porque en llegando aquella luz ardiente,
quedó deshecha la tiniebla oscura
que ofuscaba mi ciego entendimiento.

Fray Diego Murillo

87-Restituto del Valle Ruiz



SOL DE ORIENTE

Avanza, oh Sol; de inmensas armonías
himno triunfal la Creación te canta;
hierve la vida y, trémula de amores,
se estremece la tierra como un alma.

Salve, oh Sol; a la luz de tu presencia
su voz el ritmo universal levanta:
Vivir de luz del Cielo... ¡dulce vida!
Amar y amar sin fin... ¡feliz quien ama!

Alma inmortal, de luz y amor sedienta,
¿por qué tú gimes cuando todo canta?
Arriba está la luz, hija del Cielo,
arriba está el amor... ¡Avanza, avanza!

¡Brilla en mi corazón, Sol sin ocasos!
¡Oh, Dios, Luz de la Luz, vida del alma!
¡Oh amor de todo amor! Nace en mi pecho
y romperán en himnos mis entrañas.

Brilla, ¡mi Dios!, que si anochece el mundo
su himno de amor renovará mañana,
mas si anochece el alma y tu hora llega,
no espere, no, cantar la luz del alma.

Restituto del Valle Ruiz

339-Eihei Dōgen



CLARA LUZ

Aquellos que se encuentran
muy lejos de la Clara Luz suponen
que es roja, blanca, azul,
o amarilla, o de todos los colores,
o que es igual que el fuego, o como el oro
que enciende las banales ambiciones,
o que es como las perlas,
o como los dragones;
como la luz del Sol o de la Luna,
como el alma infinita de los dioses...
Aquellos que se encuentran
muy lejos de la Clara Luz suponen...

Eihei Dōgen

476-Francisco de Figueroa



PARTIENDO DE LA LUZ

Partiendo de la luz, donde solía
venir su luz, mis ojos me han cegado;
perdió también el corazón cuitado
el precioso manjar de que vivía.

El alma desechó la compañía
del cuerpo, y fuese tras el rostro amado;
así en mi triste ausencia he siempre estado
ciego y con hambre y sin el alma mía.

Agora que al lugar, que el pensamiento
nunca dejó, mis pasos presurosos
después de mil trabajos me han traído,

cobraron luz mis ojos tenebrosos
y su pastura el corazón hambriento,
pero no tornará el alma a su nido.

Francisco de Figueroa

899-Salvador Bermúdez de Castro



A LA LUZ

El dulce aroma del clavel naciente,
la pura luz de la risueña aurora,
el aliento del aura encantadora,
el vago arrullo de la clara fuente;

los ensueños del ánima indolente
cuando el amor con su fulgor la dora,
los rostros de los ángeles, señora,
son menos bellos que tu bella frente.

Virgen de paz, querube de consuelo,
tus pies no huellen el montón de abrojos
que ásperos cubren nuestro triste suelo;

¡ay!, templa tú del alma los enojos,
hermosa Luz, porque la luz del cielo
viene hacia mí por medio de tus ojos.

Salvador Bermúdez de Castro

931-Calisto Campo Redondo



A LOS OJOS DE AMELIA

Amelia hermosa, si posible fuera
que su lumbre perdiesen rutilante
las estrellas que en orbe de diamante
bordan y esmaltan la celeste esfera;

que el astro de la noche suspendiera
su nacarada luz, y el sol radiante
apagase la llama coruscante
y el fuego inmenso de su tierna hoguera;

que, trastornado el orden de natura,
en densa oscuridad y noche umbría
quedase el universo, por ventura;

una mirada tuya bastaría
para poblar de luz en un momento
la tierra, el mar, el aire, el firmamento.

Calisto Campo Redondo