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3-Fermín Salvochea



EL POBRE Y EL RICO

Un pasajero que de orgullo henchido
navegaba en primera,
con desprecio miraba al desvalido
viajero de tercera.
"Al que hable de igualdad -decía el primero-
considero insensato.
¿Cómo ha de ser cual yo, quien sin dinero
se encuentra y sin zapatos?"
Y entre tanto en el pecho del segundo
el odio se despierta,
al ver que en contra suya todo el mundo
parece se concierta.
Mas pronto la comedia cruel y fría
tornárase en tragedia
al no surgir brillante un nuevo día
del mismo mal que asedia.
Un choque atroz, terrible y formidable
la catástrofe anuncia
y de la muerte el fallo inapelable
en alta voz denuncia.
Entonces de las clases los extremos
sin mirar diferencia,
con ardor se dirigen a los remos
y se unen sin violencia.
El peligro común de los mortales
la vanidad ahuyenta
y hace se reconozcan como iguales
entrando en la ancha senda.
La vida del error no es más que un día,
aunque parezca larga;
la verdad solamente da alegría
y nunca es una carga.

Fermín Salvochea

4-Janos Arany



EN LAS GUERRAS

Antiguamente en las batallas
no había normas ni principios,
pues simplemente el poderoso
robaba todo al indefenso.
Ya no es así, las conferencias
de las naciones determinan
de qué manera el más fornido
podrá imponer sus nuevas trampas.

Janos Arany

11-John Fitzgerald Kennedy




NUESTROS PROBLEMAS

Nuestros problemas fueron
creados por el hombre,
por lo tanto sera él quien los resuelva;
el hombre puede ser tan grande y noble
como se lo proponga,
si su poder inmenso reconoce.

John Fitzgerald Kennedy

61-Emilio Finot



SÉ DIGNO

No pidas favores ni a tu propio hermano
si sobre este mundo te hallas libre y sano.
No grites ni llores en instantes críticos.
Aprende a ser hombre dominando obstáculos.
¡Solo los ancianos y los paralíticos
necesitan báculos!

Trabaja, y no llames "infame egoísta"
a quien, trabajando, bienestar conquista,
y labra una dicha con paciente afán,
y come un pan hoy, guardando otro pan
para que mañana, si el pan escasea,
quien fue hábil obrero, mendigo no sea...

Debes saber, joven, que quizá no existe
en el triste mundo situación mas triste
que la de las gentes que deben favores
y oyen la voz agria de los acreedores.

Si, buscando un puesto que vivir permita
toda una existencia de holganza infinita,
pides el apoyo de falsos políticos,
darás el más triste de los espectáculos.
¡Sólo los ancianos y los paralíticos
necesitan báculos!

Emilio Finot

229-Cristóbal de Beña



LA MARIPOSA Y EL CANARIO

En una jaula dorada,
bien comido y bien cuidado,
cierto Canario encerrado
vida hacía descansada.

Nada me falta, decía,
nada debo desear:
canto, si quiero cantar,
si no, callo todo el día.

De cañamones y alpiste
me llenan el comedero,
y me preguntan qué quiero
cuando piensan que estoy triste.

Si hace sol, en la ventana
cuelgan mi hermoso aposento,
y entonces la voz al viento
suelto, como tengo gana.

En la sala, si hace frío,
de las visitas disfruto,
y en amoroso tributo
les ofrezco un dulce pío.

¿Quién jamás tener logró
una suerte más dichosa?
le dijo a una Mariposa,
que a la jaula se acercó,

y que alegre revolando,
iba de sí alarde haciendo,
por unos hierros saliendo,
y por otros entrando.

Ella la risa soltó
al oír tal bobería,
y con gran soflamería
de este modo respondió:

Feliz serás en verdad;
mas ¿nunca has pensado, di,
que aunque más goces aquí
no gozas de libertad?

Miserables Cortesanos;
esclavos de la opinión;
encargos y honores vanos
sin la libertad ¿qué son?

Cristóbal de Beña

286-Poeta Anónimo



VEREDAS DEL PUEBLO

No hay vereditas más claras
ni más alegres veredas
que las veredas del pueblo,
¡ya te lo dijo el poeta!
Yendo por otros caminos
es muy fácil que te pierdas
y que nunca pueda estar
muy tranquila tu conciencia.
Fue en una tarde de julio,
tarde caliente y morena,
cuando emprendiste el camino,
¡malhaya la tarde aquella!
Que desde entonces España
se desangra por las venas
de sus hijos y sus campos,
y la miel de sus colmenas
se convirtió en odio y hiel
y en vientos de ruina y pena.
Pero le sobran alientos
de heroísmo que a la fuerza
en clarines de victoria
tienen que atronar la tierra
pregonando en alaridos
triunfales que sus cadenas
están rotas, y no hay quien
se atreva ya a componerlas.
Desde Córdoba a Teruel,
desde Toledo a Valencia,
el Ejército del pueblo,
como alud que se despeña,
va liberando a su patria
del yugo que la encadena;
de tan potente y audaz
no hay dique que lo contenga.
Cada infante en su fusil,
prendido en su bayoneta,
lleva un milagro de luz
cuajado de auroras nuevas,
y en su espíritu las alas
del bergantín de Espronceda.
¡Soldado del pueblo, vas
viento en popa a toda vela,
a reconquistar lo tuyo,
a librarte de miseria,
a hacer trizas tu ignorancia
con una fecunda siembra
de sueños y realidades!
¡Que ni de soñar siquiera
te dejaban los tiranos
que han despertado esta guerra!
Camino que no es camino,
ay, qué mal final le espera
al que te sigue y no va
por las alegres veredas
del pueblo, que son las claras
y por firmes duraderas.

Poeta Anónimo

310-V. de Boda



NUNCA JAMÁS SERÁ ESCLAVA

España la laboriosa
jamás derramó sus lágrimas
ante Felipe Segundo
ni ante el cruel Torquemada.
España, la roja y libre.
nunca jamás será esclava.
España la laboriosa
nunca sabrá verter lágrimas
ente los Francos y Molas,
Queipos de Llanos y Arandas.
Hacer frente sólo sabe
en el campo de batalla.
España la laboriosa
nunca sabrá verter lágrimas
ante las mil injusticias
que el vil fascismo le causa.
España, la roja y libre,
nunca jamás será esclava.
España la laboriosa
nunca sabrá verter lágrimas
ni jamás se humillará
ante la vil clerigalla,
ni ante el criminal fascismo,
ni ante obispos, ni ante el Papa.
España la laboriosa
sabe bien librar su causa;
ofrenda su roja sangre
entre cerros y montañas
por una España feliz,
libre, culta y democrática.
España, la roja y libre,
nunca jamás será esclava.

V. de Boda

555-Poeta Anónimo

 



PÁJAROS NEGROS

Noche de pena en la noche
elocuente de silencio;
noche de pena vestida
con pena de manto negro.
La ciudad toda tapada
con las sombras del recelo
es una sombra de sombras
acechando en el acecho;
entre tanto aquella madre
abrazada a su pequeño,
lo mece en la dulce cuna
de sus dos brazos morenos.
Y el niño... ¿Qué sueña el niño
envuelto en calor de pecho,
mecido por dulces brazos,
besado por labios buenos?
¡Qué tranquilo que está el niño,
duerme que duerme durmiendo!
¿Y qué ha pasado en la noche
que se han roto los silencios?
¡Cuidado, madre, cuidado,
que graznan pájaros negros
llevando latir de muerte
en el corazón de hierro!
¡Ten cuidado, madrecita,
y abraza fuerte al pequeño,
que se ha rasgado la noche
con llamaradas de incendio
y una lluvia de explosiones
asesina los silencios!
Pero la madre callada
sólo tiene un pensamiento:
que el niño no despierte,
que no se asuste el pequeño,
que siga tranquilo el niño
duerme que duerme durmiendo.
Preciosa carga que lleva
entre sus brazos morenos
la madre que silenciosa
cruza la calle corriendo.
Y desde el refugio oye
como los pájaros negros
rugen rabia de metralla
sobre la ciudad en sueño;
la ciudad llena de niños,
de mujeres y de viejos:
la guerra, según la entienden
los asesinos del pueblo;
los que se dijeron hijos
de España, pero mintieron,
que nadie clava a una madre
los puñales traicioneros.
Tú bien sabes, madrecita,
abrazada a tu pequeño,
quienes amamos a España
y cómo la defendemos,
¡ay, mujer, con toda el alma!
¡ay, mujer, con todo el cuerpo!
Lo mismo que tú, lo sabe
tu valiente compañero
que allá en un frente lejano
virilmente pone el pecho
como muralla invencible
ante los traidores esos
que, al grito de «¡Arriba España!»
a España la están hundiendo.
Tú bien sabes, madrecita,
y sabe tu compañero
que luchamos por tu hijo,
por el mío, porque ellos,
los niños de nuestra España,
los niños del mundo entero,
tengan un bello futuro,
vivan en un mundo nuevo
y sabiendo que nosotros
supimos luchar por ellos,
¡ay, mujer, con toda el alma!
¡ay, mujer, con todo el cuerpo!
Por eso tú, madrecita,
que sabes que venceremos,
sin miedo a nada ni a nadie
abraza fuerte al pequeño,
mécelo en la dulce cuna
de tus dos brazos morenos...

Poeta Anónimo

653-A. A. B.



ESTAMPA POPULAR

El pueblo estaba durmiendo
en aquella madrugada
y unos grupos de soldados
hasta sus puertas llegaban.
Venían cubiertos de polvo
y en sus miradas cansadas
había rayos de alegría
empañados de nostalgia.
Y a pesar de que dormía
el pueblo de Mejorada
despertó para ofrecerle
al Ejército sus casas...
Unas muchachas bonitas
se asomasn a sus ventanas
saludando a los soldados
que están defendiendo a España.
En la vega deliciosa
y de olores estampada
unos brazos femeninos
sin inmutarse trabajan,
y los soldados del pueblo
admiran a las muchachas
que por la patria querida
entre sol y sol trabajan...
Cuando el Sol se está poniendo
en la castellana plaza
fraternizan con cariño
los soldados y muchachas.
Se escuchan las melodías
de una música cercana,
y chiquillos y mujeres
puños al aire levantan
al desfilar arrogantes
los soldados de la Patria.
¡Así es el pueblo español,
que labora y que trabaja!
¡Así son nuestros soldados!
¡Así son nuestras muchachas!
¡Todos juntos a la lucha!
¡Todos juntos por la Patria!
¡Todos fuertemente unidos
por la victoria cercana!

A. A. B.

766-Julio Alcázar Fernández



MIRANDO A UN NIÑO

¡Cómo te envidio, pequeño
-mañana, rama, ya hoy, brote-!
En los brazos de tu madre
sólo entiendes sus canciones
que suenan en tus oídos
con los más bellos rumores.
Duérmete, niño, duerme.
Duérmete y sueña.
Duérmete mientras tu padre
lucha en la Sierra.
Pero antes de que el sueño
cierre tus ojos
maldice al que ha sembrado
dolor y odio.
Duerme, mi cielo,
que al despertar mañana
habrá un sol nuevo.
Guardia de ángeles de seda
tiene tu sueño en la noche.
Por eso sueñas con besos,
con caricias y con flores,
y un claro nimbo de luz
envuelve tu cuerpo joven.
¡Sigue soñando, pequeño
-mañana, rama, y hoy, brote-!

Tú no sabes comprender
de esta guerra los dolores,
las angustias infinitas,
las lágrimas, las traiciones,
las más atroces blasfemias,
las más santas oraciones...
Tú no sabes que la sangre
de nuestros hermanos corre
hoy por los campos de España
para que mañana brote
una abundante cosecha
de ideales redentores;
que hay muchas madres a quienes
el día se le hizo noche;
que las almas se han cubierto
con los más negros crespones
y que, para cubrir tumbas,
no nacen bastantes flores.
¡Sigue soñando, pequeño
-mañana, rama, y hoy, brote-!
Duerme y no oirás el zumbido
de los negros avïones,
el crujir de las granadas,
el tronar de los cañones...
-Guardia de ángeles de luz:
¡que nadie sus sueños corte!

Mañana, cuando seas rama
y la juventud rebose,
como el agua en un estanque,
en tu cuerpo, que hoy es brote,
no te cantará tu madre,
como ahora, bellas canciones.
Cogiéndote las dos manos,
recordando estos dolores,
te irá cantando, despacio,
la historia que no conoces:
"El diez y nueve de julio
unos malos españoles..."
¡La primera maldición
brotará en tus labios jóvenes!

Julio Alcázar Fernández

806-Ventura Ruiz Aguilera



LA PATRIA

Queriendo yo un día
saber que es la Patria,
me dijo un anciano
que mucho la amaba:

La Patria se siente,
no tiene palabras
que claro la expliquen
las lenguas humanas.

Allí, donde todas
las cosas nos hablan
con voz que hasta el fondo
penetra del alma;

Allí, donde empieza
la breve jornada
que al hombre en el mundo
los cielos señalan;

Allí, donde el canto
materno arrullaba
la cuna que el ángel
veló de la guarda;

Allí, donde en tierra
bendita y sagrada
de abuelos y padres
los restos descansan;

Allí, donde eleva
su techo la casa
de nuestros mayores...
Allí esta la patria.

El valle profundo,
la enhiesta montaña
que vieron alegre
correr nuestra infancia;

Las viejas ruinas
de tumbas y de aras
que mantos hoy visten
de hiedras y zarzas;

El árbol que frutos
y sombra nos daba
al son armonioso
del ave y del aura;

Recuerdos, amores,
tristeza, esperanzas
que fuentes han sido
de gozos y lágrimas;

La imagen del templo,
la roca y la playa
que ni años ni ausencia
del ánimo arrancan;

la voz conocida,
la joven que pasa,
la flor que has regado
y el campo que labras;

ya en dulce concierto,
ya en notas aisladas
oirás que te dicen:
Aquí está la Patria.

El suelo que pisas
y ostenta las galas
del arte y la industria
de toda tu raza,

no es obra de un día
que el viento quebranta;
labor es de siglos
que el cielo consagra.

En él tuvo origen
la fe que te inflama;
en él tus afectos
más nobles se arraigan;

En él han escrito
buriles y hazañas,
pinceles y plumas,
arados y espadas.

Ya anales sombríos,
ya historias que encantan
y en rasgo indeleble
tu pueblo retratan.

Y en tanto a su vida
la tuya se enlaza,
cual se une en un árbol
al tronco la rama.

Por eso, presente
o en zonas lejanas,
do quiera contigo
va siempre la Patria.

No importa que al hombre
su tierra sea ingrata,
que peste y miseria
jamás de ella salgan;

Que viles verdugos
la postren esclava,
rompiendo las leyes
más justas y santas;

Que noches eternas
las brumas le traigan,
y nunca los astros
su luz deseada.

Pregunta al proscrito,
pregunta al que vaya
sin pan y sin techo
por tierras extrañas;

Pregunta si pueden
jamás olvidarla,
si en sueño o vigilia
por ella no claman.

No existe a sus ojos,
más bella morada,
ni en campo ni en cielo
ninguna le iguala.

Quizá, unidos todos,
se digan mañana:
-Mi Dios es el tuyo;
mi Patria, tu Patria.

Ventura Ruiz Aguilera

826-José Rafael de Pombo y Rebolledo



EL GATO GUARDIÁN

Un campesino que en su alacena
guardaba un queso de Nochebuena,
oyó un ruidito ratoncillesco
por los contornos de su refresco.
Y pronto, pronto, como hombre listo
que nadie pesca de desprovisto,
trájose al gato para que en vela
le hiciese al pillo la centinela.
E hízola el gato con tal suceso,
que ambos marcharon: ratón y queso.

Gobierno dignos y timoratos,
donde haya queso no mandéis gatos.

José Rafael de Pombo y Rebolledo