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Joaquín Romero de Cepeda



VER A DIOS EN LA CRIATURA

Ver a Dios en la criatura,
ver a Dios hecho mortal,
ver en humano portal
la celestial hermosura.
¡Gran merced y gran ventura
a quien verlo mereció!
¡Quién lo viera y fuera yo!

Ver llorar a la alegría,
ver tan pobre a la riqueza,
ver tan baja a la grandeza
y ver que Dios lo quería.
¡Gran merced fue en aquel día
la que el hombre recibió!
¡Quién lo viera y fuera yo!

Poner paz en tanta guerra,
calor donde hay tanto frío,
ser de todos lo que es mío,
plantar un Cielo en la Tierra.
¡Qué misión de escalofrío
la que Dios nos confió!
¡Quién lo hiciera y fuera yo! 

Joaquín Romero de Cepeda

Alonso de Ledesma



DÉCIMA

La naturaleza humana,
según en sus hijos veo,
parió en gigante al deseo,
y a la posesión enana.

Mas la Gloria soberana
está de su ser distante
al gusto más importante,
porque el Cielo que deseo,
imaginado, es Pigmeo,
y poseído, Gigante.

Alonso de Ledesma

115-Josefa Estévez de García del Canto



SONETO

Dad jaula de oro al ave aprisionada,
poned en ella flores y verdura,
en limpia y ancha taza linfa pura
y otra de alpiste y cañamón colmada.

Dadle todo esto, sí; mas desdichada
veréis que de su cárcel la hermosura
desprecia, y con afán sólo procura
romper ansiosa su prisión dorada.

De la materia vil en las prisiones
así el alma también vive sujeta
y el mundo con sus dichas e ilusiones

calmar no puede su ansiedad inquieta.
Libre es el ave cuando tiende el vuelo;
la libertad del hombre está en el cielo.

Josefa Estévez de García del Canto

470-Vicente Wenceslao Querol



GOLONDRINA DE OTOÑO

Del norte huyendo las glaciales brumas,
de África busca el prolongado estío,
y rauda pasa, las azules plumas
rozando leve en el cristal del río.

Si atrás pudiera yo, corazón mío,
dejar así el dolor con que me abrumas,
el nido huyendo de mi hogar vacío,
surcara, oh mar, tus pérfidas espumas.

Pero ella ve el turbión que se avecina
y va a otros climas de apacible calma,
porque remonta hasta el cenit su vuelo.

Yo imitaré a esa pobre golondrina
y hallaré la perdida paz del alma
subiendo en alas de la fe hasta el cielo.

Vicente Wenceslao Querol

631-Omar Khayyan



MENSAJE

Hube mandado mi alma
al Mundo de los Misterios,
y cuando volvió le dijo
con voz profunda a mi cuerpo:
Yo mi propio Cielo soy,
y también mi propio Infierno.

Omar Khayyan

693-José María Blanco White



LA REVELACIÓN INTERNA

¿Adónde te hallaré, Ser Infinito?
¿En la más alta esfera? ¿En el profundo
abismo de la mar? ¿Llenas el mundo
o en especial un cielo favorito?

"¿Quieres saber, mortal, en dónde habito?",
dice una voz interna. "Aunque difundo
mi ser y en vida el universo inundo,
mi sagrario es un pecho sin delito.

"Cesa, mortal, de fatigarte en vano
tras rumores de error y de impostura,
ni pongas tu virtud en rito externo;

"No abuses de los dones de mi mano,
no esperes Cielo para un alma impura
ni para el pensar libre fuego eterno".

José María Blanco White

711-Alphonse de Lamartine



ABANDONADO

Abandonado por el cielo
de la alborada y las estrellas,
y por la hierba del verano
y la llovizna en primavera.
Abandonado, abandonado,
por los canales de la Tierra.

Todos se han ido; mis amigos,
la brisa del estío, y esa
hierba cubierta de rocío
que cada día nos ofrenda.,
aquel aroma que la lluvia
deja en los bosques cuando cesa...
Completamente solo estoy.
Abandonado, abandonado,
por los canales de la Tierra.

¿Por dónde entre la noche fría
podré encontrar la ansiada senda?
¿Dónde se encuentra la salida
para dejar esta existencia?
¿Adónde está la puerta baja
en la que uno se doblega?

Alphonse de Lamartine

796-Jacinto Sala



LA ALONDRA

Caminito del cielo
iba la Alondra
modulando contenta
divinas trovas:
-Sube, -gritóla un ángel,-
sube, avecilla,
y darás al Eterno
tus armonías.
Verás como estos campos
del Paraíso
tienen para los pájaros
grato atractivo;
no hay mortífero plomo,
ni Halcón aleve,
ni rudas tempestades,
ni falsas redes.
Aquí todo es hartura
y blandos sones,
ambrosía y perfumes,
luces y flores.
Ven presto a las alturas,
ven, avecilla,
y da a Dios por ofrenda
tus melodías.
Cuando el ángel le dijo
tales palabras,
distraída la Alondra
no le escuchaba;
en la tierra sus ojos
tenía fijos,
y la atraía a ella
potente hechizo.
Era la luz brillante
del espejuelo,
que la cegaba ardiente
con sus reflejos.
De pronto el ave cesa
en sus cantares;
abandona el espacio;
su vuelo abate;
y cuando el embeleso
alcanza alegre,
en sus pérfidos lazos
halla la muerte.

Huid la tentación, almas
de noble vuelo;
no dejéis el camino,
si vais al cielo.

Jacinto Sala

821-Miguel Moreno



LA ORACIÓN DE LA HUÉRFANA

¡Oh santa Virgen bendita,
madre de consolación!
Dile a mi madre en el Cielo
que no olvide a su Leonor.

Que los niños están buenos,
limpiecitos, y que hoy,
fueron todos a la escuela
y han dado buena lección.

Cuéntale que padecemos
porque nos falta su amor,
aunque el pan nunca nos falta,
por la caridad de Dios.

Dile que las azucenas
que junto al ciprés sembró,
florecieron, no la hallaron
y murieron de dolor...

Dile que Juanito, viendo
el lecho donde murió,
se arrodilla ante él y canta
con tierna y llorosa voz:

"Aquí se durmió mi madre
la última vez que durmió...;
si quieren que ella despierte,
déjenme ir al panteón".

Dile, por fin, que no olvide
que, al irse, nos ofreció
volver y llevarse al Cielo
a estos hijos de su amor.

Miguel Moreno

937-Eduardo de Ory



TODO CANTA

¡Todo canta! La rosa riente
que su aroma en el aire derrama;
al conjuro del viento la rama;
al rumor de sus olas, la fuente.

¡Todo canta! La mansa corriente
y el horrísimo mar. La áurea llama
cuando el fuego vivísimo trama;
la avecilla fugaz e incipiente...

¡Todo canta! Y un salmo gigante
va el conjuro formando, triunfante,
con sus voces de vida o anhelo...

¡Y ese himno sin par de hermosura,
en honor de la inmensa natura,
es ofrenda que elévase al cielo!

Eduardo de Ory


DIOS

El que llena de flores los vergeles
y de águilas caudales las montañas;
el que lleva a las míseras cabañas
aromas de cariños y de mieles.

El que da la victoria y los laureles
al bravo paladín por sus hazañas;
el que allá, de la sierra en las entrañas,
vibra en los vientos de las noches crueles.

El que cuida del pobre pajarillo,
el que le da a los astros resplandores
y palideces en la luna encierra;

Quien compendia lo grande y lo sencillo,
quien es Señor de todos los señores:
¡ese es el Rey del Cielo y de la Tierra!

Eduardo de Ory

944-Su Tong-Po



AUNQUE FUERAN PERLAS

Aunque fueran perlas lo que del Cielo cayera,
quienes pasan frío no podrían hacerse un traje.
Aunque fueran jade lo que del Cielo cayera,
quienes pasan hambre no podrían cocinarlo.

Su Tong-Po

970-Stanislaw Grochowski



ÁNGELES

Eres tan poderoso cual tu Padre en los Cielos.
Por tu divinidad, en todas partes moras.
En Ti, distinto a todos, pero igual a los hombres,
incluso cuando niño, a Dios reconocemos.
Que todas las naciones de la Tierra se alegren,
pues lo que no pudieron ni pedir ni llorar
los que en la Antigüedad nos precedieron
habita entre vosotros. ¡Es Dios quien está aquí!

Stanislaw Grochowski