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María José Rojo





SONETO

Camino del desierto, paso a paso,
tras la nube que oculta tu presencia,
mi fe se robustece en esta ausencia,
irradiada en tu Faz, luz sin acaso.

Sin temor a la muerte, ni al fracaso,
marcada por el toque de tu ciencia,
en ofrenda de amor darte mi esencia,
urgida por tu fuego en que me abraso.

Gustar que me poseas, poseerte,
dejar la vida entera en tu regazo,
mi gozosa tarea, mi ejercicio.

En despojo feliz, así quererte;
y fundirnos los dos en un abrazo,
que ya sólo de amar tengo el oficio.

María José Rojo

Alejandro Nieto





SONETO

Es la riqueza y entre pajas nace,
es la justicia, y entre reos muere,
es fuerza suma y ruega a quien le hiere,
es vida eterna y sucumbir le place.

No hay pecho atribulado que él no abrace,
no hay alma rezagada a quien no espere,
no hay virtud que en su ser no reverbere,
no hay contrición que su bondad rechace.

Perlas le brinda el mar; la tierra, flores;
la aurora, bellas nubes purpurinas;
los astros, inmortales resplandores.

Tersa alfombra las aguas cristalinas;
música, los alegres ruiseñores,
y el hombre, hiel y cruz, clavos y espinas.

Alejandro Nieto

Bernardo Velado Graña



SONETO

Dos mil años después de tu venida
te espera nuestro mundo en nuevo adviento;
sólo contigo cobrará el aliento
para vivir la tierra envejecida.

Tú eres la luz de su razón perdida,
el agua viva del que está sediento,
el verdadero pan del hombre hambriento;
vencedor de la muerte, eres la Vida.

Eres alfa y omega de la Historia
que vive tu cruz y tu victoria.
Tú descubres al hombre qué es ser hombre.

Y le ayudas a serlo y lo levantas.
Por eso el mundo entero ante tus plantas
confiesa el Nombre sobre todo nombre.

Bernardo Velado Graña

8-San Agustín de Hipona



FRAGMENTO

Conmovido por estas
profundas reflexiones metafísicas,
entera mi pasión, cual nube alada,
lloró sobre mi alma su agonía,
y yo abracé mi soledad entonces,
para allá, desterrado, ajeno, sin la
presencia de otro amigo que no fuera
el que amoroso nos donó la vida,
fundirme en la ternura
de su paz infinita...
Fue tras ello que mi palabra trémula
dejó el alma de Alipio sorprendida,
espantada, perpleja,
cual si observara alguna maravilla.

San Agustín de Hipona

232-Helen Schucman




EL SALUDO
 
No digas otra cosa que "te amo"
a todas las criaturas vivientes,
y ellas extenderán sus bendiciones
que te mantendrán a salvo
y en la completa seguridad
de que perteneces a Dios y Él te pertenece.
¿Cuál si no "te amo"
podría ser el saludo de Cristo a Cristo
cuando consigo mismo se encuentra?
¿Y qué eres tú sino el Hijo de Dios,
el Cristo al que Él quiere dar la bienvenida?

Helen Schucman

249-Rémy de Gourmont



MARÍA

Dulzura y amargura de los besos
en las barcas del Nilo;
María de Egipto, túnica del sol
y velo azul que rozan los dedos de la noche,
los dedos de la brisa y el deseo,
viajera pobre, errando de un amor a otro amor
en la noche del Nilo enardecida
como una boca joven cuando besa;
María finalmente arrojada por el huracán
en la isla penitente,
María con los labios quemados
por el azufre del Jordán,
María por las arenas, María bajo las palmas,
María entre los leones;
María alimentada siete años
con un pan milagroso,
Santa María, quema nuestros corazones
en el fuego divino.

Rémy de Gourmont

602-Francis Bacon



PENSAMIENTO

Lo que nos deja vigor
no es aquello que comemos
sino lo que digerimos;
y nos hace rico aquello
que con previsión ahorramos
pero no lo que ganemos;
y no da sabiduría
todo el muchísimo tiempo
que a leer nos dedicamos,
sino lo que comprendemos.
Y aquello que predicamos
nunca nos hace perfectos,
mas sí que pueden las obras
hacernos cristianos buenos.

Francis Bacon