379-Diego Vicente Tejera



A TI

¿Has muerto? No; la muerte tras sí lleva el olvido,
¡y aun te recuerdo yo!
La muerte, dulce madre, tu forma ha destruido;
Pero tu imagen no.

Mas ¡ah! si tú en mi espíritu no has muerto todavía,
mañana ¿vivirás?
¡Oh, sí! Mientras respire -¡lo juro, madre mía!-
no has de morir jamás.

¡Jamás! Aunque el destino te doblegó en mal hora,
fue vano su rigor:
¿Mi gloria un tiempo fuiste? Serás mi culto ahora:
¡Tú siempre eres mi amor!

Contigo en todas partes, contigo noche y día
me sentirás vivir;
que en tanto que yo aliente -¡lo sabes, madre mía!-
no puedes tú morir.

Y aún vivirás conmigo cuando mi sien no lata:
que iré á buscarte en Dios,
y el rayo de su gloria, que ardiente te arrebata.
será para los dos.

No importa que hoy pregunte con afligido acento:
mi madre ¿en dónde está?
No importa que mis lágrimas respondan al momento:
¡mi madre ha muerto ya!

Para adorarla siempre, del pecho en lo profundo
tu imagen llevo yo:
Las madres, ¡madre mía!, se mueren para el mundo...
¡Para sus hijos no!

Diego Vicente Tejera

1 comentario:

  1. Hermodo poema que conocí en mi niñez y que grabé en mi memoria cuando perdí a mi madre a las 11 años.

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